Bodas de Cine · Producción cinematográfica de bodas
El nombre ya era una expresión hecha en español. El trabajo fue tomarla al pie de la letra y construir alrededor una productora que se comporta como un rodaje.

Un vídeo de boda es la categoría más devaluada del audiovisual, y no por la calidad del trabajo.
El problema no era grabar mejor: ya se grababa bien. El problema era la categoría. «Vídeo de boda» arrastra treinta años de zoom digital, transiciones de estrella y una tarifa que se negocia a la baja porque el cliente no distingue lo que está comprando. Cualquier estudio que quiera cobrar lo que vale tiene que empezar por salirse de esa palabra. La salida estaba en el idioma: en español, que algo sea «de cine» significa que es espectacular, memorable, digno de contarse. Bodas de Cine promete esa sensación y entrega el formato con las mismas tres palabras, sin explicar nada. Y el dominio es la marca, así que no hay traducción, ni versión corta, ni logotipo que memorizar aparte del nombre. A partir de ahí, el encargo dejó de ser una web y pasó a ser sostener esa promesa en cada pantalla.
Tres fotogramas y una secuencia
El logotipo son tres marcos de película con sus perforaciones: en el primero él, en el segundo ella y en el tercero los dos. No es una ilustración de una boda, es una secuencia de montaje, que es exactamente lo que se vende. La historia está contada antes de entrar en la web.
La web no describe un rodaje, se comporta como uno
La interfaz es un visor de cámara: REC parpadeando, 4K 60FPS, diafragma, ISO y un timecode que corre. Las secciones no son secciones, son escenas numeradas, y la portada pasa de la Escena 01, El preludio, a la Escena 02, La promesa. Quien entra no está leyendo una web de servicios: está dentro de una toma.
Los packs son formatos de cine
Indie Short, Feature Film y Legacy Masterpiece. Nadie compara un cortometraje independiente con un largo, así que la escalera de precios deja de ser una lista de horas y pasa a ser una decisión sobre qué clase de película quieres que exista. El pack más caro se llama Collector's Edition y entrega el negativo digital en una caja.
Hasta el portafolio habla en cine
Cada pieza del porfolio va etiquetada con su plano: Grand Wide Shot, Emotional Close-up, Urban Low Angle, Macro Lens Detail, Golden Hour Tracking. Es vocabulario de rodaje usado como taxonomía, y enseña el oficio sin presumir de él.

Tres fotogramas: él, ella, y en el tercero los dos

La portada avanza por escenas numeradas, como un guion