EiraSystem · NextFloor™
Una fábrica de suelo técnico elevado calculaba sus obras con una hoja de Excel y dibujaba los planos a mano. El encargo era digitalizar el Excel. El problema estaba en otro sitio.

El cuello de botella no era el Excel. Era lo que sabía el ingeniero y no estaba escrito en ninguna parte.
En EIRA SYSTEM cada presupuesto salía de una hoja de cálculo y de un plano dibujado a mano en CAD. El encargo, tal como llegó, era pasar ese Excel a una aplicación. Pero un Excel se sustituye en unas semanas y el problema seguiría intacto: las reglas de cálculo, cuántos pedestales por metro cuadrado, qué merma aplicar, qué perfil admite qué luz, vivían en la cabeza del ingeniero senior. Cada presupuesto dependía de que él estuviera disponible, y ninguna cifra se podía defender delante de un cliente sin llamarle a él. Eso no es una hoja de cálculo lenta, es una empresa que no puede crecer más allá de una persona. Así que el sistema no se construyó para calcular más rápido, sino para que cada línea de un presupuesto pueda señalar la regla que la produjo.
La marca y la submarca
EIRA SYSTEM queda como la empresa que fabrica e instala, y NextFloor™ nace como marca de la tecnología: la patente tiene entidad comercial propia y se vende sola, sin arrastrar el nombre de la sociedad. Dos logotipos, una arquitectura clara y un sitio donde el producto puede crecer sin renombrar la empresa.
La web bilingüe
Sitio en español e inglés con slugs traducidos y hreflang en las cincuenta y cuatro direcciones del sitemap. Fichas de producto, de proyecto y páginas de sector para la cola larga de búsqueda. Detrás, un gestor de contenidos donde cada imagen subida genera sus tres variantes y se sirve a la medida de la pantalla.
El ERP entero, no un módulo
Ciento treinta y una rutas, sesenta y nueve de ellas en el panel, sobre treinta y siete tablas. Clientes, oportunidades, catálogo, proyectos, inventario, aprobaciones y un registro de auditoría que anota quién tocó qué. Diecisiete roles con permisos por acción: ver, crear, editar, aprobar, exportar y borrar se conceden por separado, porque en una obra no manda quien mira.
El Diseñador
El cliente sube su plano. Sobre él se dibujan los polígonos de las superficies, se calibra la escala y el sistema calcula el despiece al milímetro: perfiles, crucetas, bases autonivelantes, varilla, tuercas, arandelas y junta. Cada línea cita la regla que la generó, y el presupuesto guarda versiones, así que se puede comparar la aprobada con la nueva y ver exactamente qué cambió y por qué.

La empresa y la tecnología, cada una con su marca

Cada línea del despiece cita la regla que la calculó

El board: el plano del cliente se mide dibujando encima